Por algún tiempo estuve pensando
lo que yo podría desear realmente a alguien en esta Navidad.
Pensé en todo el año que ya pasó.
En todo lo que hice,
todo lo que vi,
todo lo que no vi,
en aquello que tuve ganas de hacer
y no hice,
en lo que hice, aún sin querer.
Pensé en las personas que conocí,
algunas muy maravillosas
algunas que me ofendieron mucho.
Vi un niño lindo a mi lado
bien vestido, cercado de cariño,
colmado de juguetes,
lloroso, a veces,
a pesar de ser feliz casi todo el tiempo.
Vi los niños en la calle, cerca de mí,
sin tener que comer, sucios, harapientos,
sin una cama, una casa, pero felices,
riendo, jugando, corriendo de un lado a otro.
Vi gente drogándose, bebiendo
tal vez para soportar la vida,
tal vez por soledad, necesidad, vicio.
Personas que durmiendo acurrucados en una pared, en el suelo,
cercadas de baratas, dolencias, bichos, mas... que todavía sonreían.
Y quedé pensando, quien soy yo...
¿Qué es lo que yo podría hacer para aliviar el sufrimiento de alguien??...
No importaría quien fuera...
tal vez, hasta podría ser alguien que solo quisiera una palabra,
un cariño, un poquito de amor.
Porque, en realidad.. yo tengo mucho...
Tengo una casa, comida, una cama donde duermo,
tengo cariño muchas veces,
algunas sonrisas
y lo más importante de todo...
tengo tu presencia
de la forma que sea, no importa.
Mi deseo en esta Navidad
es que brindes un poquito de lo que es tuyo a quien necesite...
tal vez un poquito de comida, una manta, una almohada,
o una palabra cariñosa.
No huyas, no tengas miedo de quien necesita de ti.